El 31 de diciembre de 2021 celebraremos las campanadas con 2 millones de € más de gasto militar


El 28 de abril de 2021, europapress desvelaba un nuevo rubro oculto del gasto militar español:  2 millones de € que el Ministerio de Hacienda pagará a 4 municipios para compensar la presencia de las bases militares estadounidenses.

En concreto el reparto que exteriorizaba María Jesús Montero (Ministra de Hacienda y, entonces, portavoz del Gobierno, PSOE) es el siguiente:

  • Rota (Cádiz) recibirá 1.019.756 €
  • Arahal (Sevilla) recibirá 680.244 €
  • Carmona (Sevilla), 153.190 €
  • Y Morón de la Frontera (Sevilla), 146.810 €.

Y el reparto se hace en proporción al número de habitantes de derecho de cada población.

Curiosamente, estas cantidades se transferirán en un pago único que el Ministerio de Hacienda hará efectivo el 31 de diciembre de 2021.  Es decir, se pagará en el último momento para que el Ministerio de Hacienda pueda seguir recibiendo intereses por los 2 millones de € mientras permanezcan en su poder, y sin importar en absoluto el concepto de compensar a los pueblos por el militarismo.  Este feo detalle enturbia el ánimo solidario de la ministra militarista.  ¿Habrá que gastar el dinero recibido antes de que se cierren el año?  ¿Cómo se las arreglarán los 4 municipios para gastar lo recibido en 1 día?  ¿Qué chanchullos generará este pago tardío?

Nos hemos enterado porque la Ministra necesitaba darse autobombo y anunciar algo que fuese bien recibido en su visita al municipio de Rota.  Cubrir las ansias de vanidad instantánea ha aflorado el nuevo gasto militar.

La Ministra siguió intentando congraciarse con l@s roteñ@s:  siendo mucho el dinero, Hacienda reconoce que “las instalaciones y fuerzas militares desplegadas en dichas bases tienen un fuerte grado de afectación en dichos municipios, lo que les supone un mayor coste de los servicios municipales que prestan, superior al de la compensación que perciben.  Esta circunstancia también afecta, aunque en menor medida, a los municipios colindantes”.

Quienes hacen las fuertes afecciones que sufren estos municipios son las fuerzas militares de USA y España.  Pero, parece ser que ellos no pagan.  Por sus acuerdos mutuos, porque sí o por lo que sea, seremos los ciudadanos españoles los que con nuestros impuestos paguemos los males que produce el militarismo.

No nos amargará mucho el dulzor de las uvas.  Por persona pagaremos poco más de 4 céntimos.  Sólo un@s poc@s recordaremos que durante todo el año y por persona ya habremos malgastado en lo militar 734’57 €. 

A modo de conclusiones, remarcamos:

  1. Aunque las partidas que se encuentran ahora son pequeñas, en comparación, no dejan de aparecer nuevos rubros de gasto militar oculto.
  2. Lo anterior habla bien claro de la falta de transparencia del gastos militar y del militarismo en general.
  3. El gobierno “progresista” no lo es en temas militares: la ocultación del gasto militar real, y la militarización, en mayor o menor medida, de distintos ministerios y políticas lo confirman.
  4. Las bases militares, lejos de contribuir a nuestra defensa, son un peligro por tres razones:  la primera es porque con ellas cedemos soberanía, lo primero que dicen querer preservar los partidos de gobierno;  lo segundo porque la presencia de las bases militares nos hace parecer (y ser) internacionalmente como países intervencionistas y violentos;  lo tercero, como bien expresaba la ministra de Hacienda, porque generan múltiples impactos negativos en las poblaciones cercanas como atestiguan algunos artículos antiguos de Utopía Contagiosa.